En Tilcara, son muy amenos, les gusta saludar en las calles y son muy atentos a la hora de dar información al transeúnte. Todo es cerquita y hay en esta época un viento fuerte en zonas de altura.
Los músicos jóvenes te invitan a sus espectáculos que dan por la noche en el centro, en barcitos decorados muy acorde al lugar, acogedor, con mucho respeto por el entorno y sus colores naturales.
Pude llegar a pie al Pukara de Tilcara desde el centro, me puse a charlar con un lugareño en la puerta y me invitó a recorrerlo con él, valió la pena, esta persona es guía turístico, pero la municipalidad del pueblo, no reconoce su labor y no le paga, por promover un lugar que intenta mantener vigente toda la cultura originaria, me cuenta.
El Pukara es un bello y antiguo asentamiento con una historia de miles de años (anterior a los Incas) que fue habitado por los habitantes de la región y restaurado para su estudio y visita. Originariamente estaba dividido en distintos sectores, hoy en día se puede entrar a sus precarias pero intactas casas de piedra y llegar hasta la cima para contemplar una de las vistas más bellas de la Quebrada de Humahuaca hacia el sur y hacia el norte. Allí funciona también un Jardín Botánico de Altura, con vegetación de todas las especies de la zona.
Desde donde estoy parando serán unos 2kms y 1/2, en subida que te saca el aliento, pero el oxigeno cuando estás arriba es todo tuyo. Vale la pena visitar ambos, ya que el lugar tiene una vista hermosa de todos los cordones montañosos con todos sus colores, pueblos, y la hermosa Paleta del Pintor.
Me gustó mucho el cerro del los siete colores, realmente es un regalo que nos da la Pacha a los ojos y al alma.
Pasé también por el mercado municipal, por la iglesia principal, una radio local, el Río Grande y algunos puntos más de interés.
La conexión a Internet no es cara pero es muy lenta, así que vamos a ver que onda del otro lado de la Cordillera para ver si puedo mandar un par de fotos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario